lunes, 2 de abril de 2012

Apoyo al Comercio

Tras la inyección de millones a la banca y después del anuncio o promesa de la moratoria a los hipotecados por parte de ZP (a raíz de las críticas de la oposición y de las protestas de las correspondientes plataformas ciudadanas de afectados que ahora proliferan) nos queda defender la necesidad de ayudas al comercio.
Desde el Gobierno Central se ha actúado contra la crisis empezando por aliviar la situación a quienes más tienen: ayudando a los bancos y cajas de ahorro. A continuación, desde el mismo Ejecutivo se anuncian medidas para suavizar la precariedad económica (y el sufrimiento) de muchos asalariados por cuenta ajena hipotecados inmobiliaria y bancariamente como gentes del otrora principal motor productivo: la machacada clase media.

Bienvenidas sean estas ayudas (nunca es tarde cuando la dicha llega aunque sea con retraso) para ese porcentaje de personas de clase media que no pueden pagar tan abusivas mensualidades hipotecarias de sus viviendas.

Pero, ahi no acaba la cosa porque el reparto de fondos sigue siendo incompleto, parcial e insuficiente al no dar cobertura a todos los sectores sociales productivos y no contributivos (sin exclusiones) de la población española. Si se han dado ayudas a grandes empresas y Banca en general (ricos y poderosos) y se van a aplicar medidas a las familias, es decir, a las economías domésticas; resta pues, apoyar a las pymes, muy especialmente a los sufridores perseguidos autónomos y más concretamente al comercio en general.
Dejando a un lado el debate sobre la refundación o reforma regenerativa del capitalismo, cabe incentivar los principales consumos: el socio-colectivo, el individual-personal y el doméstico-familiar. Y en esa incentivación (toda una reactivación del sector y de la economía) juega un papel clave el comercio, las tiendas, los negocios de cara al público.

Ante la crisis y acerca de su posible empeoramiento en meses venideros, el Gobierno ZP ha de reaccionar rápido y adecuadamente. Al comercio le urgen necesidades importantes: menor presión fiscal (nada de subir los impuestos), idéntica moratoria del 50 % en el pago de hipotecas por compra de locales y de máquinas (la moratoria y las plataformas no deben ser solamente para afectados por préstamos inmobiliarios, los comerciantes también se las merecen), créditos blandos, subvenciones a fondo perdido para la creación de nuevos comercios, ayudas financieras benévolas para conservar, potenciar y reimpulsar los comercios ya existentes; entre otras medidas más.

Así que, ZP, ¿a qué esperas? Hoy le toca al comercio. Ahora te toca ayudar a los autónomos comerciantes para evitar que cada dia se produzcan 300 bajas de la SS y se cierren cientos de tiendas de toda envergadura.

Sin embargo, no está todo hecho. La campaña navideña (necesaria, sí) e incrementar el número de afiliados de las asociaciones locales de comerciantes y elevar la recaudación por cuotas son objetivos importantes pero no los únicos ni prioritarios.

Las juntas directivas del gremio en cada municipio no deberán pelear sólo por crecer como entidad sino que, con preferencia, su leit motiv tendrá que ser, luchar por la conservación y la potenciación (reactivación y reimpulso) del comercio local unido a la defensa de las necesidades económico-financieras del sector pidiendo y gestionando ayudas. Todo sea por su supervivencia...y por su mejora, en apoyo al comercio.

Por Josep Esteve Rico Sogorb

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