domingo, 7 de abril de 2013

Antonio Aniorte, José Oliver, Tania Rodríguez y María Biloba; recitaron en ‘La Tartana’ sus últimos poemas inéditos los pasados jueves 28 de marzo y 4 de abril, respectivamente.



  

Antonio Aniorte, José Oliver, Tania Rodríguez  y  María Biloba; recitaron en ‘La Tartana’ sus últimos poemas inéditos los pasados jueves 28 de marzo y 4 de abril, respectivamente.


Las temáticas y estilos variados abarcaron desde el amor y la sensualidad hasta la rebeldía personal y la crítica antisistema.



Los poetas masculinos destacaron por un joven romanticismo en poemas intimistas y por la madurez irónica de un monólogo en prosa de denuncia social.



Las poetisas, de estilos diferentes, mostraron su sensibilidad femenina con poemas amorosos, sensuales, eróticos e incluso de compromiso social.


El próximo recital será el jueves 11 de abril a cargo de los poetas ilicitanos Jesús Zomeño y Miguel Salinas.



El tercer ciclo anual de recitales de poesía y narrativa ‘Versos e Infusiones’, organizado por la Agrupación y Tertulia Literaria ‘El Picudo Blanco’ con la participación de la tetería ‘La Tartana’ como escenario y con la colaboración del Consulado Comarcal de Poetas del Mundo y del Grup Cultural Ilicità ‘Tonico Sansano’,  avanza exitosamente y ya se acerca a su ecuador.  Estos recitales cada jueves se llevarán a cabo a lo largo de tres meses, hasta mediados de junio. Cada sesión, con dos autores diferentes en estilo y temática, recitando desde las ocho y media de la tarde durante 40 minutos una selección de sus poemas, inédita, publicada o mezcla de ambas.

Tras estos primeros tres recitales que tuvieron lugar los pasados jueves 14 y 21 de marzo, a cargo de los poetas Ana Esmeralda P. Recuenco, Raimón Gonzálvez, Teresa Vives y Leonor Carmona; seguidamente recitaron los días  28 de marzo y 4 de abril  los autores Antonio Aniorte y José Oliver así como las poetisas María Biloba y Tania Rodríguez, respectivamente.

El poeta Antonio Aniorte, músico guitarrista, fue el ‘descubrimiento’ de la velada como ‘joven revelación’ ya que leyó de una libreta, una colección de poemas escritos a mano de su puño y letra, poemas totalmente inéditos y dedicados a su ‘musa’, una mujer presente entre el público y que hasta el último momento no se supo su identidad. Aniorte, aunque empezó algo tímido y ruborizado, se liberó a mitad de recital y con soltura se reveló como un intimista romántico, algo utópico y soñador, con toques místicos y mitológicos por sus referencias a personajes griegos.

Por contra, José Oliver, fue en esta velada poética, la nota sensata, madura, práctica, realista y pragmática por su madurez no solo en edad y experiencias vividas sino por la gran moraleja que nos reveló tras leer un crudo monólogo en prosa de denuncia social contra los políticos y sobre la crisis (utilizando el personaje del presidente del Gobierno, aunque atribuible a cualquiera de los pasados y actual jefe del Ejecutivo)  pero con tono irónico y que en ocasiones fue interrumpido por las risas del público. Si Aniorte gustó por su rebosante y exquisito o refinado romanticismo, inusual en la mayoría de la juventud actual; Oliver hizo las delicias de los asistentes, que disfrutaron con sus jocosas críticas y con unos sonetillos o rimas al estilo de Sabina que sacó del baúl de los recuerdos.

María Biloba y Tania Torres, poetisas afincadas en Elche, recitaron el pasado jueves 4 de abril una selección de sus mejores poemas prácticamente inéditos y desconocidos para el gran público ilicitano. Con diferentes estilos, ellas  tocaron temáticas diversas como el amor, la familia, la amistad, la añoranza a la tierra de origen, la sensualidad, el intimismo, la rebeldía personal, la crítica y el compromiso social o la denuncia antisistema, entre otras cosas. Ambas se intercalaron o alternaron el recital mediante intervalos o turnos, leyendo grupos de poemas durante 15 minutos cada una.

Días antes del recital, María Biloba confesó que escribía para si misma, “por necesidad” interior, que sus textos eran y son muy íntimos, que no había publicado libro aún y que a lo sumo leía sus poesías ante sus amistades o en algún evento como los últimos maratones literarios en La Calahorra.

María Biloba recitó con voz fuerte, enérgica, bien modulada, clara y tajante (aunque algo rápida, por querer leer mucho en tan poco tiempo). El público se sorprendió ante el estilo nítido, directo, sencillo, limpio y natural de una poesía perfectamente comprensible que sonaba fresca y joven pero a la vez sensual, íntima e incluso erótica en algunas frases. Fue muy aplaudida.

Tania Libertad Torres Rodríguez, de origen nicaragüense pero residente en Elche y cuyo nombre literario es ‘Tania Rodríguez’, leyó también de una libreta varios de sus mejores poemas inéditos escritos a mano de su puño y letra. Con voz calmada, mansa, apacible y cálida, casi a susurro y destacando su dulce acento centroamericano hablando muy despacio; mostró sobre todo en los poemas de corte sentimental hacia sus seres queridos y su tierra de origen (Nicaragua) un delicado y sutil estilo aunque con algunos cultismos y por tanto más retórico y cultivado que el estilo de María Biloba.  Tania se inició un tanto tímida y con voz algo apagada que casi no se oía al final de la sala pero a los pocos minutos de empezar, se animó. Cogió fuerzas, velocidad y volumen, lo cual todos los presentes agradecieron, y por tanto fue de menos a más. Acabó muy segura y con pleno dominio o autocontrol.  Quizá se notó menos su evidente compromiso social y cívico con las causas de los oprimidos dada su condición de persona revolucionaria de izquierdas y muy activista. En este recital mostró su lado más sentimental. Tania, al contrario que María, es bien conocida en Elche por su activismo ideológico y por sus crudos poemas de ataque contra las injusticias. De hecho ha participado en muchos recitales de poesía leyendo sus poemas más “cañeros”. Aquí en ‘La Tartana’ demostró que no es tan dura ni enérgica. Demostró que también es una mujer hipersensible, dulce, romántica, y apasionada; que ama y que siente hasta el infinito.

Ambas poetisas fueron muy aplaudidas y agradaron al público.  Cada una en su estilo y en su forma de hacer poesía. Se complementaron. No se trató de un duelo poético, ni compitieron, solo fue una muestra de lo que cada cual escribe. Quizá los aplausos a María Biloba parecieron más largos y efusivos pero Tania se llevó igualmente el reconocimiento de los presentes. Demostraron que las mujeres saben y pueden hacer POESÍA (así, en mayúsculas) tan bien y tanto como los hombres. Por aquel tópico de que curiosamente hay más poetas que poetisas. Son muchas las excepciones que no confirman la regla. Como Tania y María. 

Hay que destacar que fuera de la programación y de forma espontánea, la octogenaria poetisa ilicitana Ángeles Mollá fue la nota simpática de la velada al recitar unos poemas en rima dedicados a Elche.

Les esperamos el próximo jueves 11 de abril a las ocho y media de la tarde en ‘La Tartana’. Recitarán los poetas ilicitanos Jesús Zomeño y Miguel Salinas. Hasta entonces.


Por Josep Esteve Rico Sogorb

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