domingo, 26 de abril de 2015

Ridículas subidas de salarios y pensiones

El viejo 2014 se cerró con los anuncios del Gobierno Rajoy de las subidas que a partir de enero del 2015 se aplicarían a las pensiones y al salario mínimo interprofesional. Concretamente, los porcentajes de tales incrementos han sido el 0’25 por ciento para las pensiones y el 0’5 por ciento para el salario mínimo interprofesional. De esa manera, el sueldo básico mensual, que era de 645,3 euros, está ahora en 648,6 euros, con un aumento de 3’3 euros al mes. En cuanto a las pensiones, tomando como ejemplo la mínima pensión por viudedad estimada en 479,10 euros/mes, en este caso la subida ha sido de 2’39 euros mensuales. Aplicando pues, el porcentaje 0’5 por ciento a todos los tipos o modalidades de pensiones, cuyos importes varían, las cuantías finales han aumentado más o menos proporcionalmente. Evidentemente, quien cobre la pensión máxima, que es de 2.554,49 euros/mes, está recibiendo un incremento mensual de 12’77 euros. Claro que, las pensiones mínimas, son las que han subido menos, entre 0’97 euros (orfandad y a favor de familiares fijada en 193,30 euros/mes) y 2’ 39 euros (viudedad). 
 
Matemáticas aparte, y generalizando que es gerundio, opino que el Gobierno Rajoy se ha equivocado. Con tales tacañas subidas, ha hecho de todo menos lucirse. No sé si el Ejecutivo nos toma a los ciudadanos por borreguitos dóciles y sumisos. No todos aplaudimos estas medidas. La mayoría de la población quiere y necesita unas mejores subidas de pensiones y de salario mínimo interprofesional. La opinión en la calle es que tales incrementos (0’25 y 0’50 por han mejorado ni aliviado la difícil situación de los pensionistas y trabajadores que menos cobran al mes.
Así pues, los porcentajes e incrementos son ridículos, irrisorios. Estas subidas son vergonzosas y humillantes. Si ya de por si, comparativamente hablando, por países y en Europa, España posee uno de los salarios mínimos interprofesionales más bajos y unas de las pensiones mínimas más “baratas” y precarias de la UE; añadir 3’3 euros, 2’39 o 0’97 euros al mes, no son mejoras salariales ni pensionales, son auténticas “limosnas” rácanas. Con ello, el Gobierno Rajoy ha caído en el colmo de la tacañería y de la usurería gobernativa. A pesar de que el Ejecutivo reconozca que las subidas son “modestas”. ¿Modestas? ¡Qué va! Modesto sería un incremento razonable de un 5 o un 10 por ciento. Pero esos 0’25 y 0’5 por cien no tienen nada de modestos, son una birria, son paupérrimos, pobres, míseros. Poco humanitarios.

Ya sé que para gustos, colores y…opiniones. Algunos dirán que menos da una piedra, que más vale eso que nada, que algo es algo o que al menos el Gobierno se ha “acordado” de los que menos cobran. Incluso habrá quienes se alegran y felicitan al Ejecutivo por estas subidas, haciendo gala de ceguera “marianista” y de fanatismo político-partidista, alabando la acción y la gestión de Rajoy y de sus ministros.

Allá cada cual con su libre opinión. No voy a criticar a quienes defienden las recientes subidas o “subiditas” de pensiones y salario mínimo. Ahora bien, opino, (porque, puedo opinar y opino…) que si yo fuese Rajoy, una de dos: o no habría tocado ni las pagas ni el jornal base y no habría aplicado esos ridículos incrementos o habría aprobado unas subidas porcentuales razonables, sensatas, suficientes y acordes con los precios y el coste de la vida mucho más ajustadas a la realidad de quienes menos cobran. Si yo fuera presidente del Gobierno, o haría eso de “mejor no meneallo” que los “galleguiños” dicen tan razonadamente (y eso que Rajoy es gallego), o aprobaría un mínimo de un 5 por cien y un máximo de un 10 por ciento.

Las subidas sobre las pensiones y salario mínimo que Rajoy ha anunciado son impropias de un Gobierno que dice ser sensible con los necesitados y que alega estar trabajando por mejorar la situación de quienes menos tienen y menos cobran. A pesar de esos 0’25 y 0’5 por ciento más (que son el hazmerreír y el hazmellorar de los Presupuestos Generales del Estado para 2015), pensionistas de pagas modestas y trabajadores con jornal base seguirán en precario y pasándolas canutas.

Por otra parte y por todo o ante todo, haciendo balance del año, el Gobierno se ha mostrado orgulloso y satisfecho. Peca de triunfalismo pre-electoralista a unos meses vista de comicios. Sin embargo, creo que la cosa no está para euforias o efusividad sino para realismo y pesimismo. No basta con reconocer que las subidas son “modestas”. Rajoy, Montoro y Fátima Báñez deberían lamentarse y pedir disculpas por no haber podido, por no haber sabido o por no haber querido aplicar mejores y mayores subidas sobre las pensiones y el salario mínimo. Pero no ha sido así. El Ejecutivo ha engañado a los españoles, especialmente a quienes menos cobran, dándoles una miserable limosna en plena Navidad. ¡Menudo aguinaldo!

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