miércoles, 24 de febrero de 2016

La exposición de Sixto Marco

La exposición de Sixto Marco

He visitado en Elche, la Casa de la Festa, donde se muestra la exposición visual “El Fill del Tró”. Una exposición en homenaje a la efeméride que este año se cumple: el centenario del nacimiento de Sixto Marco. La muestra es más cartelística y fotográfica que pictórica, ya que la mayoría de sus elementos son fotos, paneles, displays, carátulas y carteles con algún que otro esporádico dibujo y algún aislado cuadro de este personaje célebre y pintor afamado que fue Sixto Marco.

Me esperaba más y mejor. No es que la exposición esté mal, es que resulta insuficiente, poca cosa. Lo cierto es que causa una pobre y desangelada impresión. Lo más destacado y positivo de la muestra son las fotos de Sixto como San Juan y futbolista, litografiadas sobre displays de cartón a tamaño real, lo que verdaderamente impacta. A la entrada, y ante la escalera, una mesita con folletos explicativos y frente a ella Sixto como Sant Joan, invitando a descubrir el resto de la exposición, si bien un cartel con una flecha indicando que se encuentra en la primera habría sido de agradecer. Lo digo para no estar preguntando constantemente al bueno de Cotes, conserje de la Casa de la Festa y cantor del Misteri.

Cruzado el último peldaño de la escalera en la primera planta, la vista hace un repaso del lugar. Al frente una foto grandísima con imágenes de diversos momentos de Sixto a lo largo de su vida como su boda con la primera esposa. A la derecha junto a la escalera, el gigantesco display de cartón de Sixto futbolista. Al fondo, a la derecha, junto al ascensor, tras un estrecho y corto pasillo, una pared final presenta el cartel de esta exposición titulada “El Fill del Tró”.

En el centro de la primera planta está el recuadro o hueco interior que forma el pasamanos de la escalera. Si giramos la cabeza como un periscopio, la vista detecta en las paredes la presencia de algunas pinturas y algunos dibujos de Sixto entremezclados con cuadros que pertenecen al lugar desde hace años, que son del Misteri, de la Casa de la Festa, y que no tienen nada o poco que ver con Sixto Marco ni con esta exposición; como por ejemplo, el grabado donde se ven la tramoya barroca y la cúpula de Santa María. Es decir, que las escasas obras de Sixto que se han incluido en la exposición, además de ser pocas (Sixto Marco se merece más cantidad de obras, una muestra más completa e integral, como cualquier pintor realiza en cada exposición) siguen un orden desordenado, esporádico, incoherente, discontínuo, a trompicones, a salto de mata. Cuesta descubrir qué obra es de Sixto (de esta exposición) y cual es de la Casa de la Festa, del Misteri. Están todas ellas intercaladas en secuencias ilógicas, y la vista nos da bandazos.

La Casa de la Festa, en su primera planta tiene otra sala donde se han hecho exposiciones de pintores locales. Una sala más adecuada que el rellano de la escalera frente al ascensor y al recuadro o hueco interior. Recuerdo la muestra que sobre el Misteri y la Venida expuso en esta sala la pintora ilicitana Lola Martínez Lorenzo, por citar algún ejemplo. Toda coherente, ordenada, correlativa con sus cuadros en las paredes colocados en un recorrido visual contínuo y seguido, concatenado.

Sixto se merecía algo más, algo así como que esta exposición “El Fill del Tró” en homenaje al centenario de su nacimiento y como repaso a su vida y obra se hubiera instalado en esta sala y no en el rellano de la escalera de la primera planta junto al ascensor. Pero sobre todo, Sixto Marco se merecía una exposición de una numerosa colección completa y variada de su obra artística, no solo de la parte de ella que dedicó al Misteri, sino de todo su extenso y amplio curriculum tanto en pintura y dibujo como en escultura.

Eso sí, disfruté con los enormes displays de Sixto futbolista y cantor. Me gustaron. Y también me agradó la foto grande de su boda. Son los aspectos positivos de la exposición.

Puede que les resultara imposible a los organizadores conseguir para esta muestra muchos más cuadros y de temática más variada o amplia. Si es así, lo entiendo, lo disculpo y me conformo con lo que se ofrece, aunque me parezca poca cosa, pues me quedé con ganas de más. Pero es mejor poco que nada, ¿verdad?

Por Josep Esteve Rico Sogorb
(Publicado en diario elche news)

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