martes, 15 de enero de 2013

¿LA INJUSTICIA DE LA JUSTICIA?


“Lo maravilloso de cada despertar es el poder de elección que poseemos”

Con esta frase empieza el libro como introducción a un prólogo que no es tal, que no es un prólogo a la tradicional usanza literaria sino toda una declaración de intenciones que la autora llama “PROVEEDORES DE FELICIDAD” y que dedica a sus seres queridos recalcando que con ellos no hace falta dar las gracias ni pedir perdón porque ambas cosas van implícitas en sus actos. 

Tania Miralles, autora, dedica este libro, de entre sus seres queridos, a las personas más influyentes en su joven e intensa vida: principalmente, a su madre, a su hermana y a su amiga de la infancia y en segundo lugar, a una serie de personas que Tania ha conocido allá donde ha estado por todo el mundo, sobre todo a gentes del campamento de Nepal y a unos ciudadanos judíos que tanto le marcaron durante su estancia en Israel. Sin embargo cabe destacar entre las dedicatorias de la autora, las dirigidas a las verdaderas y reales personas que inspiraron esta novela representadas en los personajes de Noah y Marcos, aunque estos nombres sean ficticios o seudónimos, de quienes Tania espera que se hayan visto identificados en la novela.

La obra contiene un anexo al final donde se detallan y se explican diferentes leyes como la Constitución española, el Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal, relacionadas con el contenido del libro, con el propósito de que el lector pueda valorar por sí mismo la progresión de la historia, entender algún término o tecnicismo jurídico legal o si el concepto ‘justicia’ acorde a las leyes es llevado a cabo o no durante la sucesión de los hechos narrados en la novela, entre otros elementos. El anexo está incluido con el fin de agregar información, con lo cual no es imprescindible pero sí resulta interesante poder acudir a las leyes que rigen nuestro sistema y comparar la novelesca ficción con la realidad cotidiana.

La novela ha sido escrita en un total de cinco meses con muchos descansos, viajes y exploraciones personales durante el proyecto.

“Basado en hechos reales. Cualquier parecido con algún personaje vivo o muerto es mera coincidencia…” Obviamente es importante remarcar que este libro está basado no sólo en hechos reales sino que a pesar de que la imaginación de la autora ha jugado un papel importante, esta no queda lejos de la cruda y maravillosa realidad, según las circunstancias.

Tania como autora, busca en el libro, que el lector sintonice con alguno de los personajes, que traspase las barreras del espacio-tiempo y que de algún modo tatúe el libro en su mente de forma duradera. Si eso ocurre con usted, amigo lector, es que el trabajo de Tania algo bueno tiene, pero si alguien se siente ofendido tras leer el libro, por favor, que ponga los pies en la tierra: la novela ¡no está hablando de él, no está hablando del lector! La obra no busca ser políticamente correcta ni coquetear o adular al sistema, aunque yéndonos al otro extremo tampoco es un libro anti-sistema pues carece de odio o rencor; sino que es sencillamente realista, pero tampoco pasa nada, que nadie se escandalice porque la acción de la novela sucede por desgracia a menudo aunque sea excepcionalmente dentro de la regla.

Con un lenguaje sencillo pero claro y directo, de actualidad, de fácil entendimiento, con palabras coloquiales (excepto en las transcripciones de textos legales y jurídicos, lógicamente) pero sin ser enfarragoso ni pedante; Tania Miralles ha escrito este libro.

La acción se inicia en pleno centro de Alicante. El principal personaje masculino, Noah, inicia la historia hablando en primera persona y narrando su quehacer diario cotidiano y justo cuando temprano se dirige a coger su coche acompañado de un compañero de trabajo para ir a la oficina es detenido junto a su socio por un policía bajo la acusación de supuesto tráfico de armas y drogas.
Marcos, socio de Noah, es el siguiente personaje que la autora pone también en primera persona y que asimismo va narrando su detención. Ambos piensan el uno del otro y de si mismos, que cada cual está limpio, que cada cual es un pedazo de pan, que las acusaciones son falsas, que nunca han estado involucrados en ningún problema, que es imposible que esto vaya con ellos, que deben estar soñando; pero por desgracia todo es real. Tras un registro de domicilio acaban en comisaría detenidos o retenidos, según se mire…

Curiosamente, en otro capitulo, la propia autora, Tania Miralles, aparece como un personaje más, interpretándose a si misma (detalle autobiográfico) como una joven escritora inmersa en un proyecto literario (que es precisamente lo que ha hecho)y que a través de un amigo común conoce la situación de Marcos y Noah. Ellos le piden que les ayude publicando un libro con la historia, pues quieren hacer llegar a la gente la injusta situación que les tocó vivir. Tania, tras no pocas dudas, desconfianzas e inseguridades hacia ellos e incluso acerca de sus presuntas inocencias; accede a escribir la historia del sufrimiento por la detención. Se entrevista en el restaurante-barra El Pernil de Elche (lo que convierte a este emblemático y céntrico lugar ilicitano en escenario real y verídico de algunas escenas y páginas del libro) con los jóvenes afectados. Se da cuenta de que Noah es un chico dulce que jamás ha probado las drogas, que incluso no fuma tabaco y de que Marcos tiene un punto atractivo singular, de atleta, con su larga melena y obsesionado solo por su trabajo: la venta de coches. Así pues, a la escritora le cuesta imaginar a estas dos buenas y sanas personas entre rejas.

Marcos y Noah van relatando a Tania con exactitud y detalle la historia y las vicisitudes de su detención, matizando que durante la permanencia en la comisaría junto a delincuentes comunes, putas y yonquis; el trato policial dejaba de desear destacando las expresiones irónicas por parte de los policías. Lo peor fue que directamente les encarcelaron tras exigirles que se deshicieran de sus pertenencias y de los cordones de los zapatos.

A continuación se describe el cuadro psicológico-anímico: desesperación, angustia, ansiedad, desamparo, inquietud, nerviosismo, inseguridad y miedo de Noah y Marcos ante los interrogatorios policiales y sus encarcelamientos, ante el desconocimiento e incertidumbre de cuándo saldrán libres. Destaca la escena del cacheo e inspección anal que dentro de su descripción trágica se permite una ironía de las que suceden en situaciones extremas tensas.
Cuando Noah entra empujado violentamente por un guardia en su calabozo junto a las celdas de delincuentes de otras nacionalidades, entra en estado de shock. Describe angustiosa y claustrofóbicamente como es su celda. En ella conoce a su compañero, Carlos, ex alcohólico, suicida frustrado y pirómano, que además de contarle por qué está entre rejas, le explica como funcionan las cosas allí debido a su experiencia reincidente y le da ánimos diciéndole que pronto saldrá libre.

Marcos y Noah mantienen conversaciones a voces ya que sus celdas están próximas entre si. En sus diálogos Marcos, el más fuerte, consuela a su socio, que está apenado y hundido, llorando a rabiar, y al tiempo conoce la historia de su compañero de celda, un ladronzuelo colombiano llamado Fernando.

A partir de ese instante los protagonistas van describiendo todo lo que les ocurre: cómo les dejan la bandeja de comida, cómo tienen que hacer sus necesidades ante la mirada del guardia obligados a tener la puerta abierta, cómo duermen con una pésima colchoneta, cómo conviven hasta seis personas en la misma celda. ¡Qué les pase a ellos que son unos ejecutivos de clase media alta!
Comprueban que allí dentro, todo cambia de color, nada es lo que parece, hasta el yonqui más capullo puede ser la compañía más agradable. Si en la calle te apartas de esta gente y vale poco juzgar por las apariencias, a pesar de que no dejamos de hacerlo, en la cárcel pierde su sentido.
Una agente le aconseja a Noah que no vaya con ciertos tipos de personas en caso de que esté limpio y le informa que se está cociendo algo y saben perfectamente quién es traficante, quién está en cada nivel; por lo que le exige que no intente engañarse a si mismo ni engañar al sistema judicial mientras le desea suerte. Noah llora y no puede dormir aunque lo desea y queda afligido anhelando a sus seres queridos, deseando que todo sea una pesadilla de la que despertar. Pero no lo es, es real.

Se produce un salto en el argumento. El cuarto capitulo es el segundo encuentro o la segunda entrevista entre Tania, la escritora -testigo y cronista- y los jóvenes protagonistas Noah y Marcos una vez ya libres, reinsertados en la sociedad, tiempo después de toda la historia de la detención y cárcel. En esta segunda entrevista, los afectados explican las cosas que han aprendido, la moraleja o lección, acusados injustamente, detenidos, encarcelados; causándoles un evidente daño moral y psicológico.

Noah y Marcos admiten que en las celdas compartieron un sentimiento: “Represión, no podemos salir de aquí”, lo que evidenció que tenían con los demás presos algo en común, que los objetivos o sentimientos comunes siempre unen. Ambos se sintieron coartados al no poseer el más valioso de los derechos: la Libertad. Marcos habla con seguridad y pasión de sus ideas, ideas que denotan la crítica imperdonable con la que acusa al sistema judicial, a quién y de qué manera benefician las leyes.

Hay mucho de la autora ilicitana, de la verdadera y auténtica Tania Miralles en este capitulo y en todo el libro. Una novela cuyos capítulos son alternadamente interpretados por los tres personajes principales: Marcos, Noah y la propia escritora.

En cada capítulo su personaje narra en primera persona todas sus vicisitudes y refleja sus pensamientos. Los capítulos novelados, que siendo ficción están basados en hechos reales, son los de los afectados pero los capítulos de Tania son periodísticos (lo que muestra la vena de reportera y el espíritu aventurero que posee en la vida real dados sus estudios de Periodismo y sus viajes por el mundo) cuales reportajes y entrevistas que ella hace a Marcos y Noah, juntos o por separado.

Así pues, el libro es variopinto y se compone de distintas partes: novela o ficción, lenguaje jurídico legal, periodismo (reportaje, investigación, entrevistas) y realidad histórica.

Tania se autodescribe tal y como es, con su toque bohemio, citando los lugares que ha conocido. En este capítulo el personaje Tania escritora presenta a Noah y Marcos el borrador del libro que narra su historia y ellos le relatan cronológicamente con detalle lo que pasó: 1.- Mañana de su segundo día en el calabozo. 2.- Ingreso en la prisión alicantina de Fontcalent. 3.- Larga estancia en este penitenciario con el día a día de las relaciones humanas y la comunicación con los demás presos.

Se suceden las entrevistas de Tania intercaladas entre los capítulos personales de los personajes hasta llegar al final de la historia. Una historia cuyo fin no voy a desvelar, pues no tendría gracia, y porque la ha de descubrir el lector comprando y leyendo el libro.

Estamos ante un libro que a pesar de ser una crítica a una acción de la Justicia nos demuestra una gran lección de la vida, una moraleja totalmente positiva sin odios y sin rencores conminándonos a que, por si acaso, vivamos la vida intentando ser felices, eligiendo el camino de la bondad, eludiendo el Mal, evitando los riesgos al vislumbrar problemas, como si la vida estuviera en su último instante: mañana cualquiera de nosotros, honrados ciudadanos, podríamos ser Noah o Marcos.

“Lo maravilloso de cada despertar es el poder de elección que poseemos”.
Elige el libro de Tania Miralles “¿LA INJUSTICIA DE LA JUSTICIA?”. Y sé feliz. 

Por Josep Esteve Rico Sogorb

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