lunes, 2 de abril de 2012

Julio María López Orozco y el 28 de Junio de 1931



Veintiocho de junio. Septuagésimo octavo aniversario de aquellas elecciones generales a Cortes Constituyentes de la II República en 1931 en las que resultó elegido diputado por la provincia de Alicante el insigne médico ilicitano D. Julio María López Orozco. Un dato y una efemérides casi desapercibidas para la mayoría de la opinión pública, incluso para los republicanos, que suelen recordar otras fechas como el 14 de abril, por ejemplo, proclamación de la II República a consecuencia de las elecciones municipales del 12 de abril, dos días antes.

El hecho reviste su importancia socio-histórica, porque todo un personaje de Elche muy popular y querido como fue D. Julio, obtuvo su acta de diputado no solo en representación de su ciudad natal sino de toda la provincia entera, lo que demuestra el conocimiento que el pueblo alicantino tenía sobre su persona y su actividad pública además de probar el arraigo y la aceptación de las que el médico ilicitano gozó entre el electorado en ámbito provincial. No en vano fue presidente de la Junta Provincial de dicho partido.

Frente a demás candidatos oponentes y adversarios políticos, López Orozco consiguió 67.013 votos, siendo uno de los más votados, presentándose por el Partido Republicano Radical Socialista (partido del que fue presidente de la Junta Provincial de Alicante) y logrando la credencial número 361 del acta de diputado para la primera legislatura republicana que abarcó los años 1931 y 1933. Tomo posesión de su escaño el 12 de julio de 1931 pero juró o prometió el cargo quince días después, el 27 del mismo mes y del mismo año y causó baja como diputado en la disolución de las Cortes del 9 de octubre de 1933.

Hay que atribuirle con totales justicia, razón y méritos su contribución y participación en el logro de conseguir la creación del primer instituto de educación secundaria (entonces llamado de 'segunda enseñanza') en Elche. Sus intervención y colaboración fueron decisivas para tal hito histórico local al formar parte de la comisión representativa que el Ayuntamiento republicano ilicitano envió a primeros de septiembre de 1931 al Ministerio de Educación en Madrid para reclamar al ministro la creación del primer instituto de segunda enseñanza, una vieja aspiración y una necesidad a cubrir en Elche en aquel entonces que por fin fue hecha realidad al abrirse en enero de 1932 e inaugurarse oficialmente el 8 de febrero de 1932 por el alicantino Rodoldo Llopis, director general de Enseñanza Primaria, acompañado por el propio López Orozco y otros dirigentes socialistas y republicanos ilicitanos. Un acto oficial del que existe una foto en la que aparecen López Orozco y Llopis, entre otros.

Cabe destacar, entre otros méritos, que López Orozco formó parte de la Comisión Gestora de la Mancomunidad del Segura. Nacido en Elche en 1885 en el seno de una familia acomodada y burguesa, falleció igualmente en Elche el 7 de abril de 1970, a los 85 años. Hijo del abogado liberal Julio Mª López Martínez y de Herminia Orozco Chacón. Su tía, Asunción López Martínez, hermana de su padre, fue la dueña inicial de la conocida casona nobiliaria agricola de Torrellano llamada 'La Torreta'.

Viudo de su primera mujer, con la que tuvo dos hijas, Herminia y Amparo (que se criaron huerfanas de madre con sus tías paternas) casó en segundas nupcias con Asunción Manchón Navarro, hija de los acomodados, conservadores, derechistas y religiosos dueños hortelanos del popular 'Huerto de Manchón', que falleció en 1989 a los 87 años. Estos factores y el hecho de que López Orozco tuviera dos hermanas monjas terciarias carmelitas, Herminia y Josefa; influiría posteriormente en su favor junto con su bondad hacia los enfermos para evitar ser ejecutado en el franquismo. Al parecer, D. Julio y Dª Asunción no tuvieron hijos, pues no se conocen descendientes directos con los apellidos 'lópez-manchón'.
López Orozco, bien jóven manifestó hondamente los sentimientos y las ideas republicanas, diferenciándose de sus familiares.

Humanista, filántropo e intelectual aunque aburguesado pero sumamente respetuoso con el prójimo sin menospreciar a nadie por cualquier ideal o condición (lo que motivó envidias de ciertos elementos de la misma burguesía ilicitana a la que él, pertenecía) su lema fue “hacer el bien sin mirar a quién” hasta ser reconocido como el “médico de los pobres de Elche”a quienes no cobraba sus servicios a domicilio e incluso daba dinero para medicinas. Ello le granjeó la simpatía y la admiración popular. Era frecuente verle con pajarita y traje, desplazándose en un carruaje tirado por mula o caballo (tartana o cabriolé), semicalvo pero con pocos cabellos negros como entradas laterales.

Su familia poseyó una casona y un bello huerto de palmeras, granados, naranjos y limoneros que él luego heredó y mantuvo hasta su muerte (el de Manchón, rebautizado posteriormente con su nombre); convertido hoy en plaza pública y jardín frente al Museo de la Palma (antes huerto de San Plácido) y cercano al Hotel Hort del Cura.

Licenciado en Medicina General, fue miembro de la Real Academia de Medicina de Catalunya. Durante la Primera Guerra Mundial fue miembro de la Liga Antigermanófila. López Orozco co-fundó en 1927, junto a los dirigentes republicanos ilicitanos Manuel Lucerga y Manuel Tremiño, el Círculo Republicano de Elche, contando además con el apoyo del periódico local republicanista "Elche". A vez, presidió la Alianza Republicana Ilicitana.

En 1929 fue uno de los fundadores del Partido Republicano Radical Socialista juntamente con Marcelino Domingo, Álvaro de Albornoz y Félix Gordón Ordás. Con motivo de la sublevación de Jaca (que se reprimió con la ejecución de varios fusilamientos) y en memoria de sus fusilados, López Orozco, junto a otros dirigentes, intervino como orador en un acto homenaje dando un emotivo y destacado discurso el domingo de ramos de 1931 en la Plaza de Toros de Elche, por lo que sufrió cárcel breve a los tres meses de dicha sublevación.

Encabezó la manifestación popular de más de 2000 personas por las calle de Elche que reclamaba la instauración de la República en las primeras horas de la mañana del día 15 de diciembre de 1930. Los manifestantes acudieron a su domicilio (en el huerto de su nombre o de Manchón, frente al hoy hotel Huerto del Cura) y sacándole en olor de multitudes le pidieron que fuera al frente, que llegara al Ayuntamiento y que proclamara la República junto a los dirigentes socalistas ilicitanos Juan Hernández Rizo y Manuel Rodríguez Martínez (futuros alcaldes en la República y Guerra Civil).

Esta revuelta resultó sofocada y López Orozco junto a los demás dirigentes, fue detenido y encarcelado en el Palacio de Altamira y posteriormente trasladado a la prisión provincial de Alicante, pasando a disposición judicial militar acusado de sedición.

Ante la presión popular, hubo una amnistía y a finales de febrero de 1931, (tras reabrirse la Casa del Pueblo y el Círculo Republicano, que habían sido clausurados por orden gubernativa a raíz de la revuelta) López Orozco, acompañado de los otros 11detenidos, fue liberado, realizando su entrada apoteósica triunfal en la Plaza del Ayuntamiento ante una multitud de más de 10.000 personas que aclamándole le siguió hasta los juzgados, donde definitivamente se le puso en libertad (al igual que los 11camaradas). Por ello, el día 27 de marzo fue declarado festivo por las sociedades obreras ilicitanas, bautizado como "Fiesta de la Libertad".
El martes 14 de abril de 1931 en Elche, se forma una manifestación popular en la Plaça de Baix frente al Ayuntamiento, durante la cual se coloca la bandera republicana en el balcón principal y es precisamente D. JULIO María López OROZCO quien dirige la palabra en un emotivo discurso desde el balcón al pueblo proclamando la República en la ciudad.

Presidió como miembro de mayor edad y prestigio, el Comité Local de Refugiados de Guerra en Elche compuesto por 7 dirigentes (de CNT, UGT, PCE, PRRS y PSOE) que el Consejo de Ministros de la II República creó por decreto del 6 de noviembre de 1936.

López Orozco se colocó en la puerta principal de la basílica de Santa María junto a otros personajes ilicitanos de diversa ideología (entre otros, los alcaldes socialistas Juan Hernandez Rizo y Manuel Rodriguez, el concejal comunista Vicente Alcalde, su secretario y ayudante Nazario Gonzalez Monteagudo y el derechista jefe de Acción Católica Eloy Espinosa) el 20 de febrero de 1936 para intentar disuadir a los piquetes anarquistas de que no quemarán el templo sin lograrlo ya que el empuje de la multitud le arrolló; hecho éste que demuestra sus humanistas principios.

Cabe destacar que el momento del golpe militar del 18 de julio de 1936 López Orozco era el médico titular municipal de la Casa de Socorro, atendiendo por igual a todos los enfermos, sin mirar ideología ni condición alguna y defendiendo los derechos y las necesidades del personal médico entre el que hubo médicos de derechas a los que trató bien y que intercedieron por él ante las autoridades franquistas.

A partir del 2 de abril de 1939 cuando las tropas franquistas e italianas entraron en Elche y el Ayuntamiento fue ocupado por los vencedores, López Orozco de nuevo padeció detención.

Los ideales políticos republicanos le llevaron a evolucionar hacia la masonería, por su relación intrínseca y fue iniciado en 1920 en la Logia Constante Alona de Alicante, tomando el nombre simbólico de "Dieulafoy". Durante ese mismo año pasó a formar parte del Triángulo Masón “Illice Constante” de Elche del que fue presidente hasta el año 1924, fecha de la fundación de la Logia Illice Constante nº7 de Elche, de la que fue su Venerable Maestro hasta 1935, reuniéndose en la sala egipcia de la logia, sita en los bajos del palacio de la Calahorra.

Participó tambien en los Altos Grados, siendo miembro del Capítulo Lucentino donde alcanzó el grado 18º y dentro de las estructuras orgánicas de la masonería española fue Consejero Regional de la Gran Logia Simbólica Regional de Levante. Asistió a la VI asamblea nacional de la Masonería Española, celebrada en Madrid, en 1924, como delegado de la regional de Levante, y a la VII asamblea nacional, en Gijón, en 1928, en la que ocupó la vicepresidencia de la Mesa.

Al destacar por todos estos méritos, el franquista Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y del Comunismo, le condenó según sentencia “a veinticinco años de reclusión mayor” aunque por buena conducta y merced a la presión que hicieron muchos ilicitanos (algunos pocos incluso destacados franquistas) agradecidos por sus buenas obras y su benévola actitud altruista como médico ejemplar, se le rebajó la pena a 12 años. Estuvo encarcelado en la cárcel de Porlier junto a otros ilicitanos. Prueba de su conducta humanitaria incluso con los contrarios fue el que intercediera ante el Frente Popular para que sacara de la cárcel a Joaquin Lucerga, ilicitano burgués de derecha.

También sufrió un destierro en Galicia y Asturias y al parecer su corazón se debatió entre el amor a dos mujeres, siendo una de ellas más jóven que él, situación por la que el poeta ilicitano Tonico Sansano le dedicó un poema.

Sus restos mortales reposan en un nicho junto a los de su esposa, en un rincón escondido de la vista exterior, en la pared lateral derecha del panteón nº 26 de las familias López y Manchón ubicado en la calle San Sebastián del cementerio viejo de Elche.

D. Julio dejó su huella masónica hasta después de muerto en su propio panteón. El suyo es el único de todo el cementerio que arriba del número en la fachada muestra una inscripción y una imagen sobre losetas de cerámica de simbolismo y significado masónico que representan la muerte terrenal y el tránsito al Mas Allá o resurrección: una calavera con sus tibias cruzadas y una leyenda que más o menos dice 'Al menos dile un requiescat a tu amigo o deudor un día que hoy cubre esta la losa fría...'

López Orozco tiene a su nombre un colegio, un instituto y una plaza con jardín (zona verde) y huerto de palmeras, en Elche, su ciudad natal. En mayo pasado, el Grup Cultural Ilicità donó al Museo de Pusol el cuadro al óleo con el busto de López Orozco pintado por el artista local apellidado Campello que le regaló María Galiano (hija de los ex caseros de aquel y dueña del restaurante San Plácido y del huerto del mismo nombre hoy Museo de la Palma) para su restauración y exposición.

La biografía de este personaje ilicitano, menudo pero grande de corazón, mente y espíritu; no está acabada. Lagunas y escasez de datos escritos (salvo los registrados en el Tribunal contra la Masonería y en el Archivo de Salamanca), lamentablemente sólo se auxilian con la aportación insuficiente aunque elogiable, de datos vox pópuli por aquellos que le conocieron en vida. Quizá algún día se logre enhebrar e hilvanar todos esos retazos con la publicación de una completa biografía.

De momento, el recuerdo al 77 aniversario de las elecciones constituyentes republicanas a las que tanto le debió López Orozco por permitirle representar al pueblo no sólo ilicitano sino también alicantino, sirva como adelanto de esa posible futura biografía completa y cual homenaje a uno de los más importantes personajes de Elche y provincia del siglo XX digno de ser estudiado e investigado puesto que posee aún aspectos inéditos por descubrir. Gracias, 28 de Junio de 1931. In memoriam López Orozco.

Por Josep Esteve Rico Sogorb

No hay comentarios:

Publicar un comentario