lunes, 2 de abril de 2012

Unidad y consenso frente a ETA


Descansa en paz, Isaías Carrasco, compañero y demócrata. Hoy, en estos días tan cercanos a las recientes elecciones y a tu vil asesinato, como con cualquiera de las anteriores víctimas, todos somos un poco tú, todos somos un poco Isaías.

Por unos días, estaremos hablando de tí porque éstas han sido unas elecciones manchadas de sangre. ETA volvió a sacudir los cimientos de la Democracia y del Estado de Derecho asestando un duro golpe bajo a la convivencia y a la soberanía popular, a los ciudadanos.

ETA se manchó de sangre inocente con el agravante de que lo hizo a unas horas de concluir la campaña electoral, a poco de la jornada de reflexión y a dos días de las elecciones. Algo sumamente peligroso y con profundo significado socio-político y que esperemos no traiga negativas consecuencias sino todo lo contrario: la anhelada unidad de todos los partidos y políticos democrátas frente al terrorismo de ETA, mayormente entre el próximo nuevo Gobierno y la Oposición.

Se lucieron los etarras. Si quisieron cargarse o interrumpir la campaña electoral, lo lograron...en parte. Si desearon que el atentado y la muerte de Isaías empañaran la campaña y las elecciones, lo consigueron...en parte...pero no pudieron ahogar la voz del pueblo que mayoritariamente dió con su masivo voto una lección pacífica a favor de la paz y contra el terrorismo hasta el punto de 'castigar' electoralmente a quienes apoyan y encubren a ETA y al independentismo pro-etarra.

Las elecciones generales del 2008 serán recordadas lamentablemente por este atentado. ETA dejó su 'regalito' o su macabro 'recuerdo' quizá en venganza ante las reiteradas negativas a negociar y a dialogar que durante la campaña electoral han lanzado los dos principales candidatos Zapatero y Rajoy y sus respectivos partidos, PSOE y PP.

Zapatero reflexionó y por ello endureció su postura. Si intentó lograr la paz mediante el diálogo tomando como modelo el caso irlandés del IRA, -fue legítimo y tuvo derecho a intentarlo aunque quizá pecó de idealista y de moderado- aprendió la lección, se mantuvo firme sin ceder, sin negociar.

Rajoy siempre defendió la no negociación y el no diálogo con ETA, por eso es de esperar que no varíe su posición. Dos legítimos modos de ver el problema. Afortunadamente, ambos, en este caso, sí que coincidieron y fue positiva esa unidad de acción conjunta que se vió en el funeral de Isaías Carrasco. Una unidad que no deberá romperse nunca más.

Resultó de lástima y de pena que una víctima 'reconciliara' en materia de lucha contra el terrorismo etarra a los dos principales líderes políticos nacionales, especialmente, tras una legislatura de ruptura de consenso en este importante tema por muchas razones que justificaran la desunión entre las correspondientes políticas anti-terroristas de Zapatero y Rajoy.

Que tuviera que morir alguien para que nuestros líderes se unieran contra este cáncer que hace peligrar la Democracia, fue para llorar. De pena, de rabia, de indignación. Que a consecuencia de una muerte decidieran ir juntos en esta guerra contra ETA, suena ahora frívolo e hipócrita. Se merecen un tirón de orejas y un acto público de contrición y de 'mea culpa' por estar tanto tiempo desunidos.

A pesar de ésto, me tranquiliza que Zapatero, la noche de las elecciones, tras saberse ganador, asegurara que esta nueva legislatura será distinta a la anterior, que huirá de la crispación y que buscará un pacto de estado amplio y mayoritario en temas de interés general y ámbito nacional.

Esta alusión, en clave, encierra el significado de referirse a la lucha contra el terrorismo como ejemplo más claro y evidente. Eso espera la mayoría del pueblo espoñol pues para ello les ha votado a ambos, como en un clamor o deseo de que el Gobierno y el principal partido de la Oposición, por fin se entiendan, de que vayan unidos de la mano sin fisuras ni discrepancias en este tema y en aquellos que sea necesario por el bien del Estado y de los ciudanos.

En absoluto les culpo del atentado. No tuvieron culpa del asesinato de Isaías pero sí de que el consenso en política anti-terrorista no existiera en esta legislatura y ambos tendrán sus respectivas responsabilidades y culpabilidades en ello, de las que deberán reflexionar y extraer moralejas para repetir dicha ruptura de unidad de acción contra ETA.

Con más razón ahora, a tenor de los resultados electorales. Entre Zapatero y Rajoy hay seis puntos porcentuales y 16 escaños, una reducida diferencia bastante equilibrada y nada abismal. Los dos principales partidos han incrementado su fuerza, sus votos y sus escaños. Han ganado votantes -sobre todo el PSOE- provenientes de la izquierda e incluso de la extrema izquierda y del nacionalismo radical pero en general, la inmensa mayoría de sus votantes no son independentistas ni apoyan a ETA.

Le lección que el grupo armado debería hacer de estas elecciones es que, si suma los votos y los escaños de PSOE y PP juntos, da como resultado una amplísima y abrumadora mayoría del pueblo español que se declara demócrata, anti-independentista y anti-ETA. Trasladado o aplicado este ejemplo electoral a un hipotético referéndum en Euskadi y/o en el resto de España, ETA y sus cómplices políticos perderian en las urnas.

Isaías, conciudadano, compañero, camarada...amigo. Que tu muerte no haya sido en vano por la Unidad y el Consenso contra ETA. Por la Paz y la Democracia.

Por Josep Esteve Rico Sogorb

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