lunes, 2 de abril de 2012

'San Agatángelo de Ilici'

San Agatángelo es una desconocida figura del santoral pero importante como patrón de Elche y de sus habitantes, los ilicitanos.

Según la tradición hispano-cristiana, nació en el siglo IV d.c. en la villa romana de Ilici, -antigua Elche- la entonces colonia julia augusta, hoy conocida como La Alcudia, célebre por sus asentamientos arqueológicos y por tratarse del lugar donde se halló el busto de la Dama.

Una villa destacada por ser sede episcopal y una de las pocas que gozaba de privilegios propios del derecho itálico romano y que contaba con una relevante basílica tardorromana –sus ruinas se pueden visitar hoy- que seguramente San Agantángelo conoció.

Siendo jóven se trasladó a Roma donde fue encarcelado por orden del césar Diocleciano padeciendo martirio. En la prisión conoció a San Clemente, que le bautizó y le nombró discípulo y diácono. Una vez libres, ambos bautizaron a muchos romanos siendo aclamados por las gentes. Arrestados de nuevo, se les deportó a Ancira (Ankara, Turquía) donde sufrieron lapidación.

Posteriormente se les envió a la ciudad de Amasea, en la que el procónsul Domecius era conocido por su crueldad. Cuando Clemente partió hacia Ancira, Agatángelo le acompañó. Allí, los dos padecieron martirio, hasta que fueron decapitados a espada.

El Cabildo o Consell Local-antiguo ayuntamiento medieval de Elche- declaró en 1673 a San Agatángelo, Patrón de la ciudad, reconociendo su origen ilicitano y sus méritos e instaurando su festividad el día 3 de febrero.

Un patrón y una celebración, recientemente en peligro de extinción, actualmente recuperados, y que se han desarrollado con un novedoso más que acertado acompañamiento de la Patrona, la Virgen de la Asunción, al Patrón, San Agatángelo.

Una fiesta que, gracias al esfuerzo de los organizadores – una cívica asociación que lleva su nombre y que ha dado a conocer el patrón al pueblo dando charlas en colegios e institutos porque la juventud es la gran desconocedora de San Agatángelo- y a la colaboración de las comisiones de fiestas y de otras entidades; cada año mejora su celebración y va calando en la sociedad, sacando un poco más del desconocimiento, del ignorar y del olvido sociales, al patrón de los ilicitanos, afortunadamente y con toda justicia merecida. Que ya venía siendo hora.

Esa es la línea a seguir. Se debe apoyar a las fiestas de San Agatángelo para que se consoliden tanto, como lo están otras celebraciones ilicitanas -San Antón o San Crispín, por citar algunos ejemplos-.

Hay que proseguir con el aporte del acompañamiento de la Virgen, con el dueto Patrona-Patrón, porque produce más participación social.

Y por último, cabe lograr erradicar del todo el desconocimiento y el desapego popular que lamentablemente, desde siempre, han impregnado al mártir de Ilici y patrón de Elche.

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